📲 Gestiona tu préstamo desde el móvil con la app de Presto. Fácil, rápido y seguro.

Qué pasa si no pago un préstamo de 300 euros

La cantidad puede parecer pequeña, pero no pagar un préstamo de 300 euros puede generar consecuencias que muchas personas desconocen. Cuando surge un imprevisto —un gasto urgente, un retraso en la nómina o una factura inesperada— es habitual preguntarse qué ocurre si no se puede devolver a tiempo.

Además, muchas personas buscan información sobre la comisión por retraso en el pago de un préstamo, ya que los costes asociados al impago no siempre son evidentes hasta que el retraso ya ha ocurrido.

En este artículo te explicamos de forma clara qué sucede en España cuando no se paga un préstamo pequeño, qué derechos tienes como consumidor, cuáles son las consecuencias reales y qué alternativas existen para evitar que un problema puntual se convierta en una situación más seria.
También veremos cómo trabaja un prestamista directo y transparente como Presto, y por qué actuar a tiempo siempre es la mejor decisión.

¿Qué pasa si no pago un préstamo de 300 euros? Consecuencias reales

Aunque el importe sea reducido, las entidades de crédito deben seguir un procedimiento regulado. Las consecuencias pueden incluir:

1. Penalización o gastos derivados del retraso

La mayoría de entidades aplican costes por retraso, que suelen incluir:

  • Intereses de demora (regulados por ley).
  • Gastos de gestión por impago o recordatorios.
  • Costes administrativos relacionados con la reclamación de la deuda.

Importante:
Los importes exactos siempre deben aparecer en el contrato, y no pueden inventarse o aplicarse de forma arbitraria.

2. Reclamaciones de cobro

Si el retraso continúa, la entidad iniciará un proceso de reclamación mediante:

  • Correos electrónicos.
  • SMS o notificaciones.
  • Llamadas informativas.

En prestamistas regulados, este proceso debe ser siempre respetuoso y documentado.

3. Inclusión en ficheros de morosidad

Si pasa cierto tiempo sin pagar —después de un aviso formal y requisitos legales— la entidad puede comunicar los datos a registros como ASNEF o Equifax.
Estar incluido en estos ficheros complica:

  • Pedir otros préstamos.
  • Solicitar financiación bancaria.
  • Contratar algunos servicios (telefonía, suministros, etc.).

4. Cesión del expediente a empresas de cobro

Si el impago se prolonga, algunas entidades pueden derivar la gestión a agencias externas.

5. Reclamación legal

En casos extremos, una deuda no atendida puede llegar a proceso judicial.

Aunque son 300 euros, el contrato sigue siendo vinculante, y el impago puede generar gastos adicionales.

En Presto puedes solicitar tu préstamo personal de forma rápida, segura y 100% online. Sin comisiones ocultas, sin intereses por impago y con la confianza de un prestamista privado directo. Haz tu solicitud ahora desde nuestra aplicación oficial.

📱 Solicitar mi préstamo en Presto

Comisión por retraso en el pago de un préstamo: qué debes saber

1. Debe aparecer por escrito en el contrato

No puede aplicarse ninguna penalización que no esté detallada previamente.

2. No puede superar los límites legales

La ley determina topes máximos para los intereses de demora y las comisiones asociadas.

3. No puede ser desproporcionada

Debe responder a gastos reales de gestión o intereses regulados.

4. Debe comunicarse de forma transparente

El cliente debe conocer exactamente qué paga y por qué

¿Cuándo el retraso empieza a generar problemas mayores?

No todos los retrasos tienen las mismas consecuencias.
Suele ocurrir así:

Retraso leve (1–3 días)

– Normalmente solo genera recordatorios.
– Puede evitarse la penalización si se comunica pronto.

Retraso moderado (varios días o semanas)

– Se activa la comisión por retraso.
– Se genera interés de demora si está previsto en contrato.
– Aumentan las comunicaciones de la entidad

Retraso prolongado (más de 60–90 días)

– Puede iniciarse la comunicación a ficheros de morosidad.
– Posible cesión del expediente a agencias de cobro.
– Puede iniciarse una reclamación más formal.

Actuar cuanto antes siempre es la mejor opción.

Qué hacer si no puedes pagar un préstamo de 300 euros

1. Contactar con la entidad lo antes posible

La mayoría de prestamistas valoran positivamente que el cliente se adelante y explique la situación.

2. Solicitar una ampliación del plazo o una prórroga

Algunas entidades —como Presto— permiten extender el plazo voluntariamente, pagando solo los honorarios de la extensión.
Esto evita recargos y gana tiempo.

3. Cancelar anticipadamente cuando sea viable

Si recibes ingresos en los próximos días, amortizar cuanto antes minimiza costes.

4. Revisar gastos y reorganizar prioridades

Poner el pago del préstamo en primer lugar reduce el riesgo de morosidad.

5. Evitar dejar “correr la deuda”

El tiempo es el factor más perjudicial en un impago.


Cómo gestiona Presto un retraso de pago

Presto, como prestamista directo en España, opera con total transparencia y bajo normativa de crédito al consumo.
Esto implica:

  • No aplica intereses por impago durante prórrogas automáticas.
  • Permite solicitar prórrogas voluntarias, abonando únicamente los honorarios de extensión.
  • Informa con claridad de los costes antes de aceptarlos.
  • No cobra comisiones ocultas ni cargos sorpresa.
  • Ofrece pagos seguros mediante tarjeta bancaria y Bizum, gestionados por proveedores certificados.

Importante: en todos los casos, las decisiones se basan en la evaluación de solvencia y la capacidad real de devolución, tal como exige la ley.

¿Puede un préstamo pequeño afectar mi historial?

Sí. La cantidad no determina la gravedad de la consecuencia.
Incluso un impago de 300 euros puede:

  • Bloquear futuras solicitudes de financiación.
  • Impedir contratar servicios básicos con empresas que consultan ficheros.
  • Afectar a la valoración de riesgo durante meses o años.

Por eso, lo recomendable es actuar antes de que la deuda se transforme en un problema mayor.

Un préstamo de 300 euros no es pequeño si no se paga a tiempo

No pagar un préstamo de 300 euros puede generar costes añadidos, reclamaciones y, si se prolonga, incluso afectación al historial crediticio.
La clave está en actuar rápido, comunicarse con la entidad y utilizar herramientas responsables como prórrogas voluntarias, cancelaciones anticipadas o reorganización temporal del presupuesto.

Para necesidades puntuales —siempre que exista capacidad real de devolución—, modelos como el de Presto, prestamista directo y transparente, pueden ayudarte a mantener el control, evitar impagos y gestionar la liquidez con seguridad.